América Latina se encuentra entre el conflicto de las grandes potencias. Por un lado está Washington y por el otro Beijing. En la reunión del G20, Xi Jinping tuvo un rol protagónico gracias a su aliado Brasil. Por su parte, el expresidente Biden pasó casi desapercibido ya que Trump había sido electo y políticas contrarias a lo discutido en Río de Janeiro. Richard Little[4] menciona que hay dos puntos de vista en el balance del poder: el adversarial que se refiere a la manipulación en la distribución del poder por la potencia, hacia su favor en un orden internacional anárquico, y el asociativo que hace referencia a la cooperación. En este, las instituciones internacionales juegan un gran papel. De esta forma el autor ve el concepto de esferas de influencia donde hay uno dominante y otro subordinado. En este artículo se verá la alineación de los países latinoamericanos con las grandes potencias, y ver hacia qué lado se inclina la balanza.